Por Ricardo Castillo Barrientos
El panorama político de MORENA en el estado indica que se pondrá al “rojo vivo” en las designaciones para Coordinadores Distritales Federales (diputaciones federales), Coordinadores Municipales (presidencias municipales, sindicaturas y regidurías) y Coordinadores Distritales Locales (diputaciones locales). Las convocatorias de las dos primeras coordinaciones ya fueron lanzadas por el Comité Ejecutivo Nacional; solo falta la tercera: las diputaciones locales.
Sobran quienes se frotan las manos (“nuñistas” y “felixistas”), creyendo que ya tienen amarradas sus candidaturas y posiciones políticas, mucho antes de conocerse los resultados de las supuestas encuestas a levantarse durante estos días, y que por ser “fundadores” les da ese arrogante derecho.
Sobre los registros a las Coordinaciones Distritales Federales, se ha manejado con mucho sigilo los nombres de los aspirantes porque algunos de ellos también se registrarán para la Coordinación Municipal. En el caso de Chilpancingo están: Iván Hernández Díaz, exdelegado del Bienestar, y Jacinto González Varona, recién expresidente del Comité Ejecutivo Estatal.
En los dos últimos procesos electorales, los “nuñistas” y “felixistas” se alzaron con la inmensa mayoría de las posiciones políticas, sin dar la mínima oportunidad a otros morenistas al margen de los dos grupos dominantes, salvo el caso de la alcaldesa porteña, Abelina López Rodríguez, quien se impuso a las decisiones cupulares locales.
El actual panorama político dio un giro radical con el incremento de nuevos grupos políticos; ahora habría que agregarles los “Mojicanos”, “Esthelistas”, “Abelinos”, “Saldañistas” y “Cayetanos”. En este nuevo espectro guinda se está dando la disputa de las posiciones políticas tendientes al proceso electoral de 2027.
