“Sabemos que llevamos la delantera, pero el respaldo real se gana en el territorio y con la gente”, señala el líder social.
Por: Fernanda Olivares Quintana.
Chilpancingo de los Bravo, Gro. En medio de la efervescencia política que se vive en la capital del estado, el líder social Raúl Roberto Arriaga Tapia hizo un llamado claro a la ciudadanía a no dejarse engañar ni hacer caso a las encuestas carentes de credibilidad.
Señaló que actualmente se vive un fenómeno de “encuestitis”, donde diversos estudios se andan vendiendo al mejor postor con la intención de confundir y manipular a la población.
Arriaga Tapia enfatizó que, aunque están conscientes de llevar la delantera en el apoyo popular, el verdadero posicionamiento no se compra ni se construye desde una pantalla.
“Nosotros no somos improvisados y mucho menos producto de las redes sociales; somos activistas cien por ciento”, aseveró, marcando una clara diferencia con aquellos perfiles de escritorio que buscan ganar terreno mediante estrategias virtuales o mediciones simuladas.
El aspirante a encabezar la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación en Chilpancingo de los Bravo subrayó que la verdadera fuerza de un proyecto político radica en el trabajo territorial constante y en la cercanía directa con las familias. Afirmó que al final de este proceso será la propia gente de las colonias, comunidades y barrios tradicionales quien decida de manera libre quién cuenta con la mayor credibilidad, el respaldo más auténtico y el verdadero trabajo de campo.
Muestra de esta labor a pie de calle es la consolidación del proyecto comunitario “Sembrando Esperanza por Chilpancingo”, mediante el cual Arriaga Tapia ha recorrido el municipio escuchando las necesidades reales de la población, promoviendo la integración de comités vecinales y respaldando a los sectores productivos locales, mercados y fondas.
En un escenario donde se avecinan definiciones cruciales para el futuro de la Cuarta Transformación en Chilpancingo, el liderazgo de Raúl Arriaga apuesta de manera decidida por la organización del territorio, la unidad de las bases populares y la legitimidad que solo se construye caminando al lado de la gente.
