DE JULIO AYALA CARLOS
LA CONSTRUCCIÓN DEL LIBRAMIENTO DE TLAPA es, como dicen los habitantes de este municipio, considerado por todos como “El Corazón de la Montaña”, una magna obra, que al no ejecutarla el gobierno federal o el estatal, tuvo que hacerla el municipio, y lo que es más, con recursos propios.
Es decir, que salieron precisamente de los recursos propios de Tlapa, de los ahorros generados por el gobierno municipal, y de algunos provenientes del llamado ramo 33.
Y es que, dice el propio presidente municipal, Gilberto Solano Arreaga, cuando los dineros se aplican bien, con responsabilidad y transparencia, no solo alcanzan, sino que con ellos se puede hacer mucho más.
Por años, dijo el edil, solicitamos a las autoridades recursos para reconstruirlo en su totalidad, por la importancia que tiene y el beneficio que genera, no solo a los transportistas del servicio público y privado, sino también a la población en general, que requiere de su uso.
Pero no solo eso. Su utilidad es tal que facilita el transporte, y la comunicación con los municipios vecinos, no solo de la Montaña, sino de la región Centro y los del estado de Puebla que colindan con Guerrero.
Su paso es vital, coinciden propios y extraños. Por eso los transportistas, junto con las autoridades municipales, enviaron oficios y solicitudes al gobierno, los cuales nunca respondieron, por lo que el gobierno de Solano Arreaga se echó el compromiso de ejecutar la construcción del Libramiento con los recursos del Ayuntamiento.
Obvio, no ha sido fácil. La estrechez de recursos, los malquerientes del gobierno municipal, y a veces la falta de cooperación de los vecinos, pese a que se verán beneficiados con el mismo ha impedido avanzar con lo programado. No obstante, la conclusión de la obra, y su inauguración, están programados para dentro de un mes, o máximo mes y medio, según las autoridades municipales.
Es una mega obra para un municipio. Y lo mejor de todo, es que los habitantes de Tlapa están contentos con ella, por la utilidad que representa y los beneficios que traerá a la región de la Montaña.
Hay que decirlo. El Libramiento tiene una longitud de 3 kilómetros 500 metros, y no es una rehabilitación como algunos de mala leche señalan, sino una construcción en su totalidad, lo que le genera más mérito al gobierno municipal.
Tiene, además, guarniciones y banquetas…
A Solano Arreaga, ciertamente, podrán criticarlo de muchas cosas. Menos de que no trabaja, de que no entrega resultados, y menos aún todavía, de deshonesto, de irresponsable y de no aplicar de manera eficiente y transparente, los recursos públicos.
No por nada, los habitantes de Tlapa votaron por hasta en dos ocasiones para que fuera su presidente municipal.
Lo demás es chisme, es envidia, es mezquindad política.
Por cierto, no lo pierdan de vista. Hay muchas cosas que vienen en el 2027.
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