La asamblea de Beatriz Mojica y la distancia de Pioquinto de Estela Damián
Miguel Ángel Santos
La concentración de este sábado en la Alameda Granados Maldonado dejó algo más que los mensajes habituales en defensa de la Cuarta Transformación.
También permitió observar cómo empiezan a acomodarse las piezas rumbo al futuro político de Guerrero y quiénes buscan llegar fortalecidos a esa competencia.
Beatriz Mojica Morga aprovechó la Asamblea Informativa en Defensa de la Transformación y la Soberanía para enviar un mensaje con destinatario claro: “Guerrero no necesita que lo descubran cada seis años”.
La frase es una crítica a quienes aparecen únicamente cuando se acercan los tiempos electorales y una manera de reivindicar que ella ha construido su carrera política caminando el estado.
A su lado estuvo Gerardo Fernández Noroña, pero el verdadero mensaje estaba en la convocatoria y en los personajes que decidieron hacerse presentes.
Entre ellos llamó especialmente la atención la presencia de Pioquinto Damián Huato, histórico líder del comercio ambulante y viejo operador de la política guerrerense.
Su asistencia no pasó inadvertida porque ocurre apenas después de la evidente ruptura política con su sobrina, Estela Damián.
La versión que circula entre los cercanos a la exfuncionaria capitalina es que la distancia se produjo porque a Estela “no le gusta que hablen por ella” y decidió marcar su propio camino político.
Sin embargo, en los pasillos donde se cocina la política también se escucha otra interpretación, menos diplomática y bastante más filosa: que fue la soberbia la que terminó alejando a Estela de uno de los hombres que durante años fue uno de sus principales respaldos políticos y familiares.
Como suele ocurrir, el tiempo dirá cuál versión se acerca más a la realidad.
Mientras tanto, Mojica aprovechó el escenario para insistir en que la confianza del pueblo no se obtiene con discursos improvisados ni visitas sexenales, sino caminando el territorio, escuchando y cumpliendo.
También cerró filas con la presidenta Claudia Sheinbaum y llamó a que en Morena prevalezca la unidad sobre las aspiraciones personales.
Y ese último mensaje tampoco parece mera casualidad.
En Guerrero la carrera apenas comienza. Cada acto público, cada fotografía y cada ausencia empiezan a leerse como señales de un reacomodo interno donde las alianzas cambian, los viejos grupos se reconfiguran y hasta las relaciones familiares dejan de ser garantía de coincidencia política.
En política, como en la vida, los apellidos ayudan… pero no siempre.
