Por / Enrique González Guerrero
Chilpancingo, Gro.– En un ambiente de convivencia, tradición y respeto por las costumbres mexicanas, integrantes del club de la tercera edad Flor de la Vida Eterna, ubicado en la parte alta de la colonia PRD, celebraron a los fieles difuntos con una exposición de ofrendas y una explicación sobre el significado cultural de esta tradición.
Don Josué Nava, anfitrión del encuentro y presidente del club, recibió a los asistentes, quienes compartieron alimentos, recuerdos y el valor de mantener vivas las costumbres que forman parte de nuestra identidad.
Durante la actividad, el maestro de ceremonias, Netzahualcóyotl Corzo Catalán, ofreció una explicación sobre el significado de los altares, los elementos que los integran y la relación cultural entre la vida y la muerte.
En su participación, el conocido profesor destacó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan el sentido de las ofrendas y comprendan por qué se colocan flores, copas, arcos, adornos, frutas, mole, calabaza y atole, entre otros elementos dedicados a recordar a quienes se adelantaron en el camino.
Con un toque de humor y sentimiento, recordó que cada ofrenda debe tener algo que le gustaba al difunto. “Yo le compré una Coca-Cola, porque eso era lo que le gustaba a mi difunto”, comentó, al explicar que estos detalles representan el cariño y los recuerdos que permanecen entre las familias.
Asimismo, señaló que en México se mantienen dos celebraciones tradicionales dedicadas a los difuntos: una para recordar a los niños y otra para los adultos, de acuerdo con las costumbres que se conservan en distintas regiones del país.
El profesor también hizo referencia a las raíces históricas de estas celebraciones y a la permanencia de las tradiciones de los pueblos originarios, que continúan presentes en la cultura mexicana a través de los altares, la gastronomía y las expresiones populares.
En esta ocasión, se extendió una invitación especial a Laura Bello de Alarcón, presidenta del DIF Municipal de Chilpancingo, para acompañar a los integrantes del club de la tercera edad Flor de la Vida Eterna.
En representación de la presidenta del DIF asistió Angélica María, subdirectora administrativa, quien transmitió un saludo a los presentes y ofreció una disculpa por la ausencia de Laura Bello de Alarcón, debido a la celebración del Día del Médico, fecha especial para su esposo, el doctor Gustavo Alarcón Herrera.
La representante reiteró el saludo y los buenos deseos para todas y todos los integrantes del club, quienes disfrutaron de las ofrendas, el mole, el atole y las frutas, en una jornada de convivencia y aprendizaje.
Mención especial merece la maestra Ofelia, por su orientación y participación en esta actividad, así como quienes contribuyeron a la organización del encuentro.
Con estas acciones, el club Flor de la Vida Eterna demuestra que las tradiciones mexicanas no solamente se celebran: también se enseñan, se comparten y se transmiten a las nuevas generaciones, para que la memoria de nuestros seres queridos permanezca viva.
