David Martínez Téllez
Analista político, comunicólogo y académico UAGro
“Disfrútalo mientras se pueda”. La frase se refiere a la libertad de expresión en México.
El gobierno mexicano está intentando (con enormes posibilidades de éxito) que se divulgue “su verdad”a través de sus lineamientos de audiencias.
Ahorita nos encontramos en un autoritarismo, pero caminamos al totalitarismo. Los del gobierno van a conocer hasta la vida íntima de todos en esta situación. Los cubanos entienden mejor este panorama.
De su lado, políticamente, la 4T tiene a los tres poderes –ejecutivo, legislativo y judicial-. Con esta descripción ha comenzado de existir la democracia, porque ésta se sustenta en división de poderes.
El único argumento de quienes gobiernan para sustentar la democracia es: “el pueblo decide”. Recuerdo otra frase cubana de homogeneidad. “Lo dijo Fidel”.
Ni en las épocas del PRI o único o hegemónico, los tres poderes estaban controlados. El poder judicial en muchos casos mantuvo su independencia. Los otros dos estaban bajo su hegemonía. Y aún así, los legisladores respetaban la Constitución.
Con lineamiento de audiencias, de entrada, se viola la Constitución en su artículo sexto. Aquí cualquier ciudadano mexicano puede escribir o decir lo que le plazca. Uno de los padres de la democracia Juan Jacobo Rousseau estableció con respecto a la libertad de pensamiento: “No estaré de acuerdo con lo que dice otra persona, pero tengo la obligación de escucharlo”.
Otro agregado de la evolución en tiempos democráticos: De la confrontación de ideas, se encuentra otra, tal vez, una antítesis que ayuda a resolver la situación. Y es precisamente a consecuencia del debate.
Eliminar otra idea u otro pensamiento me orilla a pensar que quienes gobiernan (Morena) tienen pruebas de que sus adversarios o enemigos les han ido ganando en el terreno concientizar a la sociedad.
Un pretenso novel escritor de literatura recurre al asesinato de un personaje cuando está limitado en el terreno imaginación. Las mafias hacen lo mismo. Muerto el perro se acabó la rabia, concluyen.
Una jurisconsulta avizora que en el terreno judicial habrá muchos amparos con el tema audiencias, pero serán desechados porque los jueces han sido designados por la 4T y van a favorecerlos.
Al parecer la única alternativa que tendrán quienes demanden o inconformen con la supresión de libertad de expresión será recurrir a instancias internacionales, donde la Constitución Mexicana está obligada a obedecer porque ha establecidos convenios.
La ley de audiencias va dirigida a medios impresos y electrónicos. No a redes sociales. Donde la 4T sostiene que va ganando la batalla. Internet será refugio de otros puntos de vista.
En caso de llegar a un totalitarismo menos inversión extranjera se establecerá en México. No habrá contrapesos ni políticos ni jurídicos. ¿Quién los defenderá?
Las nuevas generaciones sufrirán los efectos de un control excesivo por parte del gobierno mexicano, de hecho la resienten al no encontrar trabajo. A la postre las juventudes ya maduras pasarán la factura.
