El subsecretario Francisco Rodríguez Cisneros reconoció que la falta de lluvias ya provocó daños en cultivos y advirtió que se prepara una estrategia para atender a los productores afectados.
Flor Miranda Mayo/Guerrero
Chilpancingo, Guerrero.— La falta de lluvias durante esta temporada ya provocó afectaciones en cultivos de maíz en distintas regiones de Guerrero, principalmente en la zona Norte, donde productores han realizado protestas y exigido apoyos ante el riesgo de perder sus cosechas.
El subsecretario de Desarrollo Político y Social Francisco Rodríguez Cisneros reconoció que las condiciones climáticas de este año han sido adversas para el campo guerrerense y explicó que la ausencia de precipitaciones se ha presentado prácticamente en todas las regiones de la entidad, aunque con diferentes niveles de afectación.
En entrevista, el funcionario señaló que actualmente se realiza un levantamiento para determinar la superficie de cultivos dañada y conocer con precisión la situación de los productores.
Explicó que este diagnóstico se lleva a cabo mediante la estructura que mantienen de manera coordinada el Gobierno de México y el Gobierno de Guerrero, particularmente a través de los programas relacionados con el sistema producto maíz y el programa de fertilizante, que ya cuentan con registros de los productores y hectáreas sembradas.
“Hay una estructura muy bien establecida del Gobierno de México y del gobierno del estado para atender lo que tiene que ver con el sistema producto maíz”, explicó.
Indicó que el levantamiento permitirá determinar las condiciones particulares de cada región, debido a que la falta de lluvias no ha afectado de la misma manera a todo Guerrero.
Dijo que en algunas zonas las precipitaciones permitieron que las milpas avanzaran, en otras los cultivos permanecieron pequeños y, debido al retraso en las lluvias, ya no tendrían posibilidades de alcanzar un desarrollo adecuado para la cosecha.
Entre las regiones con mejores condiciones se encuentra parte de La Montaña, donde las precipitaciones registradas permitieron un mayor crecimiento de las plantas.
En contraste, señaló, la información preliminar recopilada por productores y presidentes municipales ubica a la región Norte como la zona con mayores afectaciones por la falta de precipitaciones.
Protestas por pérdidas en el campo
La situación ha provocado movilizaciones de campesinos en diferentes puntos del estado, quienes han advertido sobre las pérdidas que enfrentan debido a la sequía y han demandado acciones de los gobiernos estatal y federal.
Ante las protestas, el subsecretario afirmó que las autoridades trabajan en una estrategia de atención que será definida una vez que concluya el levantamiento técnico de las afectaciones.
Señaló que también será fundamental la participación de los presidentes municipales para identificar a los campesinos afectados y establecer las necesidades específicas de cada región.
Aunque los campesinos han advertido sobre el riesgo de una crisis alimentaria derivada de la pérdida de cosechas, sostuvo que por ahora no puede hablarse de una crisis alimentaria en Guerrero.
Explicó que el Gobierno de México contempla mecanismos para garantizar el abasto de granos y maíz en las regiones donde sea necesario, por lo que se están tomando previsiones ante la posibilidad de que la producción local resulte insuficiente.
“En este momento no podemos decir que hay una crisis alimentaria”, puntualizó.
Buscan alternativas para los productores
El funcionario reconoció que el problema no se limita únicamente a la pérdida de una cosecha, ya que el maíz representa una de las principales actividades productivas y fuentes de alimentación para las comunidades rurales de Guerrero.
Por ello, indicó que una vez que concluya el diagnóstico se presentará una propuesta técnica para determinar las acciones que deberán implementarse en las zonas donde los cultivos ya no puedan recuperarse.
Lo anterior fue declarado luego de dialogar con productores del campo que se presentaron a las afueras de Congreso para exigir un plan emergente que les ayude a sobrellevar la pérdida de sus siembras de maíz por la sequía.

