👉 La madre de una estudiante de tercer grado acusa que la docente señalada por presunta agresión física continúa enviando indicaciones al grupo; ante esto, exige a la SEG asignar de inmediato a un maestro titular para no afectar a los alumnos.
✍️ Flor Miranda Mayo/Juan Aponte
Chilpancingo, Guerrero.- Una denuncia por la presunta agresión física de una maestra contra una alumna de tercer grado de primaria terminó dejando a 28 niños sin clases, mientras la madre de la menor acusa a la dirección del plantel y a la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) de no dar una respuesta para garantizar la continuidad educativa.
Anaí Arcos, madre de la estudiante, aseguró que la docente identificada como Yari Chávez, del grupo de tercero A, habría golpeado a su hija y posteriormente le habría dicho que ya no regresaría a la escuela.
La menor, relató su madre, actualmente tiene miedo de regresar al plantel, presenta dificultades para dormir y llegó incluso a dejar de comer después de lo ocurrido.
Pero el problema no terminó con la denuncia.
Ahora, 28 estudiantes permanecen sin clases, debido a que la docente señalada ya no estaría frente al grupo y, según la madre, tampoco se ha designado un maestro emergente que permita a los alumnos continuar con sus actividades.
“Si ya está afectada mi hija, no vamos a perjudicar a otros 27 niños”, reclamó Anaí Arcos.
La madre cuestionó que la falta de docente pueda convertirse en una forma de presión para que retire las denuncias que presentó ante las autoridades.
“Yo no sé si lo están manejando como una medida de presión para que yo eche para atrás y retire las denuncias, presionándome con que los niños están perdiendo clases por culpa mía. Pero no es culpa mía. Yo lo único que he hecho fue defender a mi hija”, sostuvo.
MAESTRA SEÑALADA SIGUE DANDO INSTRUCCIONES
La madre denunció además que, pese a la situación, la propia maestra señalada continúa enviando mensajes al grupo de padres de familia para indicar que los alumnos no deben presentarse a clases y que realicen determinadas actividades desde casa.
Lo que, según Arcos, no existe es una comunicación formal de la dirección del plantel explicando cuánto tiempo permanecerán los niños sin acudir a las aulas o quién se hará cargo del grupo.
Incluso, relató que padres de familia acudieron a hablar con la directora y recibieron como respuesta que no hay maestra y que el grupo permanecerá en esa situación, porque “el grupo es de la maestra”.
“Por parte de la dirección, que como tal hayan llamado para dar alguna información, no. Aquí hay padres de familia del grupo de mi hija que pueden corroborar eso”, afirmó.
La situación contrasta con el discurso de la propia SEG, que para el ciclo escolar 2026-2027 reportó el regreso de más de un millón de estudiantes a las aulas y ha señalado entre sus prioridades la prevención de la violencia y el acoso escolar.
“MI HIJA TIENE MIEDO”
La madre explicó que inicialmente no fue su hija quien le contó lo ocurrido.
Ese día, al recogerla de la escuela, la docente le dijo que la niña era “insoportable”, comentario que Anaí Arcos cuestionó debido a que, como docente, considera que no es una manera adecuada de referirse a una menor.
Posteriormente, otros padres de familia comenzaron a comunicarse con ella para advertirle que sus hijos habían contado que la maestra había golpe@d0 a su hija.
Días después, cuando la menor estuvo más tranquila, su madre le preguntó directamente qué había ocurrido.
Fue entonces, relató, cuando la niña le indicó que la maestra le había pegado.
“Mi hija, para empezar, no quiere venir a la escuela, no duerme porque en la noche dice que tiene miedo. Afortunadamente ya empezó a comer, pero me había dejado de comer por esta situación”, señaló.
La madre aseguró que su hija tiene una discapacidad y que desde el inicio del ciclo escolar ella misma acudió con la docente para explicarle la condición de la menor y dejarle un número telefónico para que pudiera localizarla ante cualquier problema.
“Si se había presentado alguna situación, me debió haber llamado: ‘¿sabe qué, señora?, venga, está pasando una situación con mi hija’. Pero no llegar a los golpes, agredirla”, reclamó.
ACUSA QUE AUTORIDADES NO HAN DADO RESPUESTA
Anaí Arcos aseguró que no ha tenido contacto directo con el secretario de Educación Guerrero, Ricardo Castillo Peña, pero indicó que fue atendida por el área jurídica de la dependencia, donde le solicitaron documentación relacionada con el caso.
También afirmó que presentó una solicitud ante Derechos Humanos para obtener medidas de protección para la menor y que ese organismo sí le dio respuesta.
Sin embargo, dijo que continúa esperando una determinación de la Secretaría de Educación sobre qué ocurrirá con la docente señalada y, sobre todo, quién atenderá al grupo.
“¿Hasta cuándo van a estar los niños sin clases?”, cuestionó.
La exigencia, insistió, no es únicamente por su hija.
“Que se tome cartas en el asunto, que haya respuesta por parte de las autoridades de la Secretaría de Educación y que los demás niños no se vean afectados por esta situación”, pidió.
La propia SEG ha informado recientemente que mantiene acciones para fortalecer la prevención y erradicación de la violencia de género y el acoso escolar en educación básica.
Por ello, la madre consideró que ahora corresponde a las autoridades determinar responsabilidades y garantizar que los 28 alumnos no continúen pagando las consecuencias de un conflicto que comenzó con una denuncia por presunta agresión contra una de sus compañeras.
