La viuda de Armando Chavarría permanece fuera de Guerrero tras el ingreso de hombres armados a su casa; denuncia que, pese al atentado, el Mecanismo Nacional aún no la incorpora ni le notifica una respuesta.
Flor Miranda Mayo
Chilpancingo, Gro., 24 de agosto de 2026. —“Tengo miedo por mi vida. ¿Qué esperan, que me maten para actuar?”, cuestionó Marta Obezo Cázares, viuda del exdiputado guerrerense Armando Chavarría Barrera, al exigir al Mecanismo Nacional de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas acelerar su incorporación y dictar medidas de seguridad ante el atentado que sufrió en su propio domicilio.
En entrevista telefónica, Obezo Cázares denunció que, pese a que hombres armados irrumpieron en su vivienda y permanecieron durante más de una hora dentro del inmueble, el mecanismo federal aún no le ha dado una respuesta y tampoco la ha incorporado al esquema de protección.
Relató que el pasado 5 de julio, alrededor de las 17:00 horas, varios hombres armados ingresaron violentamente a su casa después de romper las chapas de seguridad de las rejas y de la puerta principal.
Ella se encontraba en el domicilio y logró escapar por una puerta trasera. Después permaneció escondida dentro de una zanja en un terreno baldío, aterrada y sin saber qué estaba ocurriendo dentro de la casa.
“Milagrosamente pude escapar”, recordó.
Los hombres permanecieron dentro de la casa durante más de una hora. Sin embargo, no se llevaron dinero, una computadora portátil, documentos, llaves de vehículos ni otros objetos de valor que se encontraban en el inmueble.
Para Obezo Cázares, este hecho descarta que se haya tratado simplemente de un robo y aumenta su preocupación sobre el verdadero objetivo de quienes ingresaron a su domicilio.
Tras el atentado, autoridades estatales fueron informadas y esa misma noche una patrulla permaneció frente a su vivienda para brindarle seguridad. Sin embargo, el resguardo fue retirado al día siguiente.
Ante el temor de una nueva agresión, Marta salió de Guerrero y actualmente permanece fuera del estado.
La defensora explicó que, debido a este ataque y a otros antecedentes de riesgo, solicitó formalmente su incorporación al Mecanismo Nacional de Protección. No obstante, han pasado semanas y la respuesta no llega.
“Me siento vulnerable y en riesgo. Temo por mi integridad y la de mi familia”, advirtió.
La viuda de Chavarría cuestionó la lentitud del mecanismo y exigió que no se burocratice una situación en la que, aseguró, está en juego su vida.
“No entiendo por qué un gobierno que se dice representar los más altos ideales de la izquierda nos ha desprotegido”, señaló.
Obezo Cázares reclamó que las autoridades no esperen a que ocurra una tragedia para tomar medidas y pidió que su caso sea atendido con carácter urgente.
“¿Cómo vamos a confiar en las autoridades cuando se actúa con tanta indolencia?”, cuestionó.
Mientras espera una respuesta, permanece fuera de su estado y sin una fecha definida para regresar a casa.
La defensora sostuvo que no busca privilegios, sino garantías mínimas para poder vivir y continuar con su lucha por justicia, particularmente por el asesinato de su esposo, ocurrido hace 17 años.
“Seguiremos luchando hasta que la justicia llegue, porque nos asiste el derecho y la razón”, afirmó.
