Álvarez Máynez, Héctor Astudillo y la diputada Erika Lurhs realzaron el evento político con su presencia.
La Ola Naranja presenta sus nuevos cuadros para la alcaldía porteña
Francisco Pineda
En días pasados, LA PLANA MAYOR de Movimiento Ciudadano se dio cita en Acapulco; el evento político se vistió de gala con la presencia de sus cuadros más relevantes de MC, el presidente nacional del partido, Jorge Álvarez Máynez, el exgobernador del estado y enlace político nacional de este partido, don Héctor Astudillo Flores, y de la diputada Erika Lurhs, galardonada recientemente como la diputada con más trabajo legislativo en la actual LXIV legislatura.
El acto político del pasado miércoles 19 de agosto no fue el cambio simple de coordinador municipal y la nueva estructura encabezada por Rey Rafael Sánchez Leyva, sino que debe entenderse como el primer intento de MC por dejar de ser un partido que participa en las elecciones y convertirse en una opción real competitiva rumbo al 2027.
Pero el reto de MC no es llenar salones, es llenar las calles; por eso, el partido está entrando en una dinámica diferente en Acapulco inicialmente. El nombramiento de Rey Rafael Sánchez, acompañado de la presencia de Jorge Álvarez Máynez y de figuras como Héctor Astudillo y Erika Lurhs, manda el mensaje de que el partido está intentando construir algo que hasta ahora ha faltado en el puerto: estructura territorial, identidad propia y capacidad para competir electoralmente.
Por eso la lectura política es mucho más importante que la protocolaria, pues el mensaje que Máynez lanzó, sostiene que, si alguna fuerza política puede disputarle Guerrero a Morena, esa fuerza es Movimiento Ciudadano. Y el desafío comienza justamente ahí. MC tiene marca, pero todavía no tiene suficiente identidad acapulqueña.
Movimiento Ciudadano tiene una ventaja que otros partidos de oposición no poseen: su marca nacional es reconocible y tiene una narrativa política relativamente sencilla. Es naranja. Es joven en su comunicación. Habla de ciudadanía, causas sociales, medio ambiente, derechos, participación y de una generación distinta de políticos.
El ciudadano puede reconocer a MC, pero eso no significa necesariamente que tenga identificado qué representa el partido en Acapulco, quiénes son sus dirigentes, cuáles son sus propuestas para el puerto y, sobre todo, por qué debería votar por él.
¿Qué debe hacer MC para posicionarse en Acapulco?
Construir una identidad local. Acapulco necesita respuestas concretas. ¿Qué hacer con: Seguridad, agua, servicios públicos, recuperación económica, turismo, movilidad, basura, reconstrucción, empleo, colonias populares, zona rural y oportunidades para los jóvenes?
El partido debe convertir esas causas en una agenda Acapulco, con propuestas identificables y medibles.
Convertir la estructura en territorio.
La nueva Coordinación municipal encabezada por Rey Rafael Sánchez tiene precisamente esa responsabilidad. Su perfil sindical le permite tener un punto de entrada importante hacia sectores organizados. Además, la nueva Comisión Operativa Municipal incorpora mujeres, hombres y jóvenes, con la intención declarada de llevar el partido a colonias, barrios y comunidades.
Pero una estructura no se mide por el número de integrantes que aparecen en una fotografía. Se mide por cuántos comités funcionan, cuántas colonias tienen presencia, cuántos ciudadanos participan y cuánta capacidad existe para movilizar electores.
La verdadera fortaleza de MC está en sus cuadros.
Aquí aparece uno de los activos más importantes de MC Guerrero. La presencia de don Héctor Astudillo no es menor. El exgobernador tiene conocimiento profundo de la política guerrerense, relaciones con distintos sectores y experiencia electoral. Su incorporación a Movimiento Ciudadano le proporciona al partido algo que muchas fuerzas emergentes tardan años en construir: experiencia política y conocimiento territorial.
Si MC pretende venderse como alternativa, no puede parecer un PRI reciclado. Astudillo debe aportar operación política, experiencia, interlocución y estructura, pero permitir que la nueva identidad del partido sea encabezada por nuevos rostros. Ahí está el equilibrio.
Erika Lührs: la voz institucional de MC
Erika Lührs cumple otra función. Aunque tiene todo a su favor: es acapulqueña, tiene experiencia política, legislativa y administrativa, ahorita Su fortaleza está en el terreno legislativo y en la posibilidad de construir una oposición visible desde el Congreso. Actualmente, la diputada local y coordinadora de la representación parlamentaria de MC, ha fijado desde esa posición posturas sobre asuntos estatales y temas directamente relacionados con Acapulco.
Eso le permite al partido algo fundamental: tener agenda antes de tener campaña.
Lührs puede convertirse en una de las voces que expliquen qué propone MC y qué cuestiona del gobierno. Su crítica al tratamiento de las pintas y propaganda anticipada de aspirantes de Morena, además de su brillante desempeño legislativo y su lucha por las causas sociales más urgentes, por ejemplo, le permitió ocupar una posición de oposición institucional. El reto es que esa presencia legislativa se traduzca en reconocimiento ciudadano. Que el ciudadano de Renacimiento, Zapata, Jardín, Coloso o la zona rural sepa quién es Erika Lührs y qué ha hecho por Acapulco.
Gabriela Bernal también es parte de la ecuación
La coordinadora estatal aporta una característica estratégica: La propia estructura nacional de MC destaca su trayectoria como diputada local, Secretaria de la Mujer y funcionaria pública, además de su experiencia electoral, pues MC Guerrero necesita funcionar como equipo; por eso la lectura más interesante de este evento el pasado miércoles fue quiénes estuvieron ahí. Álvarez Máynez llegó para arropar a la nueva estructura; Astudillo, como operador político y figura de experiencia; Gaby Bernal mostró el control de la estructura estatal; Rey Rafael asumió la responsabilidad territorial y la comisión operativa municipal quiere comenzar a construir su organización desde el municipio.
El nuevo coordinador municipal tiene una responsabilidad enorme.
Su tarea será convertir relaciones políticas en organización ciudadana. Que MC tenga presencia en las colonias. Que tenga operadores. Que tenga jóvenes. Que tenga mujeres. Que tenga representantes comunitarios. Que tenga discurso propio. Y que, cuando llegue 2027, exista una estructura capaz de defender el voto.
La dirigencia estatal ya había planteado como objetivo fortalecer la organización territorial y construir una alternativa política para Acapulco. Ahora toca demostrarlo. Porque el objetivo de MC ya no debe ser demostrar que existe. Debe demostrar que puede ganar.
