Por Alfredo Guzmán
• ¿Cuándo la estrategia, ordena el camino?
Como en las fiestas de rancho, la asistencia masiva a un evento político organizado por Abelina López Rodríguez en Acapulco, el pasado fin de semana, es lo único que se comenta desde hace 3 días en los corrillos políticos, porque nadie creía que lo pudiera lograr.
Ya lo comenté en una entrega anterior, la candidata a ser la Coordinadora de los trabajos de Morena en Guerrero, tiene equipo, orden, estrategia, definió sus prioridades, alianzas reales con el pueblo y trabajo político de años, no renunció ahora, para que la conocieran.
Abelina es pueblo. El pueblo se identifica con ella. La conoce, son iguales. Los políticos la conocen y por eso ha iniciado una larga lista de personajes que manifiestan su adhesión, pero eso ya estaba preparado, como golpes efectistas de la estrategia.
Sus adversarias y contrincantes no tienen idea del equipo de trabajo que tiene ella. En los otros, son ellos y ellas solas. A Abelina no se le ocurrió participar hace 5 meses y pidió permiso para ello. Ya estaba planteado y lo hizo en el momento preciso.
Ahora está recogiendo lo que sembró. No vino a ver si la recordaban o a que supieran que había nacido aquí. Ella, cuando fue diputada federal, no se quedó allá, los fines de semana los usaba para recorrer el estado de Guerrero.
Pero desde la óptica del soberbio, de quien no la conoce, la considera ignorante, indígena, no sabe hablar, dicen y además es corrupta.
Esa visión ya murió y ahora no saben qué hacer. Dicen que quien tenga malos antecedentes, no pasará. A Abelina, la avala la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF). La avala su partido y el Pueblo.
En este momento se puede concluir que Abelina López Rodríguez ya ganó, porque dejó a sus contendientes, mudos.
Ya hay sumas que suenan y que estaban preparadas, pero se iban a liberar en el momento adecuado. Las encuestas externas, igual. El camino está sembrado para que su partido defina lo que tenga que definir y sea Abelina o no, ella ya ganó, porque cualquier cosa que decida su partido, la tienen qué consultar.
Eso es el poder que tiene Abelina López Rodríguez en este momento. Nadie la puede ignorar, ni siquiera aquellas que vinieron y pretendieron descubrir el hilo negro.
Ella vende el hilo negro. Lo usa, lo puede prestar y lo hace, porque sigue su estrategia.
Y ahora siguen las asambleas por sectores. Hoy viernes les toca a los jóvenes, allá estaré
