La calle Ignacio Zaragoza ya tiene concluida su pavimentación con concreto hidráulico y se afinan los últimos detalles para su entrega.
Aquí la prioridad es clara: poner el recurso donde realmente hace falta y convertir las necesidades de las colonias en obras que duren y sirvan todos los días.
La administración del Dr. Gustavo Alarcón Herrera avanza con una idea sencilla: menos discurso y más trabajo; obra tras obra, cumplir con la responsabilidad de mejorar Chilpancingo.
Porque cuando una calle mejora, también cambia la forma en que una familia llega a su casa, un estudiante va a la escuela o un trabajador se traslada todos los días.
La gente es primero y los resultados se construyen en concreto.
