Por / Enrique González Guerrero
Ahuacuotzingo, Guerrero.— La organización y perseverancia de los campesinos de las comunidades de Ahuacuotzingo comienza a dar resultados. Luego de exponer ante autoridades estatales las afectaciones que enfrentan sus parcelas y milpas debido a la sequía, productores lograron que se validaran los padrones de quienes resultaron afectados.
En una reunión de trabajo, campesinos de distintas comunidades del municipio se reunieron con ingenieros de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado, quienes realizaron la revisión y validación de los padrones de productores afectados por la falta de lluvias y el escaso crecimiento de sus cultivos.
La gestión comenzó cuando campesinos, preocupados por la situación que atraviesan sus parcelas, decidieron viajar hasta Chilpancingo para acudir al Congreso del Estado y a oficinas del Gobierno estatal, con el propósito de plantear directamente la problemática del campo.
La comisión estuvo encabezada por Francisco Casarrubias Hernández, Amando Cantor y Bruno García, entre otros hombres del campo, acompañados por productores de la mayoría de las comunidades del municipio.
Ante esta situación, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, al conocer la presencia de los campesinos en la capital del estado, instruyó a los responsables del sector agropecuario en Guerrero a establecer una mesa de diálogo, escuchar sus planteamientos y buscar una solución a sus demandas.
El pasado martes, una comisión de funcionarios estatales se trasladó hasta la cabecera municipal de Ahuacuotzingo para realizar el conteo y verificar las afectaciones en las parcelas, con el objetivo de que los productores sean incorporados, a la brevedad posible, al programa emergente de apoyo al campo.
De acuerdo con lo planteado durante la reunión, los campesinos afectados estarían en condiciones de recibir próximamente el apoyo correspondiente por parte del Gobierno del Estado.
El resultado, señalaron los propios productores, es producto de la organización, unidad y paciencia del campesinado, que decidió no quedarse de brazos cruzados ante la falta de lluvias y el riesgo de perder sus cosechas.
Primero dieron a conocer el problema; después viajaron a Chilpancingo para ser escuchados y, finalmente, consiguieron que las autoridades acudieran a su municipio para verificar directamente las afectaciones.
La voz del campo fue escuchada. Ahora los campesinos esperan que el apoyo llegue pronto a quienes realmente lo necesitan.
