Por Enrique González Guerrero
Con todo lo que ha ocurrido al interior del Congreso del Estado sobre el tema de las supuestas firmas falsificadas y que, de acuerdo con datos que se han atribuido a la Fiscalía, serían más de 50 cheques presuntamente falsificados, ante todo este enredo surge una pregunta:
¿Quién resulta fortalecido políticamente en medio de este escándalo?
El más fortalecido en este momento parece ser el diputado Héctor Suárez Basurto, en su aspiración política, mientras su homólogo y compañero de bancada no dé la cara para informar sobre sus auxiliares y el suplente relacionado con el tema de dichos cheques, cuyo monto, según los señalamientos, ya sumaría más de 90 millones de pesos.
Se habla del suplente Héctor Avilés, de quien también se menciona que es hijo del exsecretario de Finanzas del Ayuntamiento de Chilpancingo durante el periodo de gobierno de Marco Antonio Leyva Mena, de 2015 a 2018.
En aquel periodo, fungió como secretario de Finanzas y, según versiones que circulan, su hijo Héctor habría ocupado también un cargo dentro de la administración.
Hoy, el suplente de Jesús Urióstegui García aparece mencionado en medio de este escándalo, que no es para menos. Y mientras todo esto ocurre, sus bonos para una eventual llegada a la alcaldía de Chilpancingo cada día parecen verse más lejanos.
En cambio, las fortalezas políticas parecen concentrarse ahora en el diputado Héctor Suárez Basurto y, de ser dama, la diputada Diana Bernabé Vega.
Al diputado Héctor se le vio bailando un jarabe tapatío después de su informe, mientras que Diana Bernabé se observa tranquila, esperando las designaciones que correspondan dentro de su partido.
Así las cosas. Es cuanto.
