En Chilpancingo, padres de familia se organizaron para alzar la voz y defender un derecho que consideran fundamental: poder convivir con sus hijos y participar en su vida.
Con la lona SOY PAPÁ NO CRIMINAL, los participantes marcharon para pedir que, cuando no exista una resolución que lo impida, se respete el derecho de niñas y niños a mantener una relación sana y constante con su mamá y su papá.
Durante la movilización también participaron integrantes del Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad, quienes se sumaron al llamado para que los conflictos entre adultos no terminen afectando a los menores.
Porque una separación puede terminar una relación de pareja, pero no debería borrar el vínculo entre padres e hijos.
Lo más importante debe ser siempre el bienestar de las niñas, niños y adolescentes: crecer con amor, seguridad, respeto y la posibilidad de convivir con ambos padres cuando sea seguro y adecuado para ellos.
