* Cultivos de maíz de campesinos afrodescendientes e indígenas de la Costa Chica, son irreversibles
Olivia Ortiz
La falta de lluvias está afectando las siembras de maíz, las milpas se secaron y en muchos casos las pérdidas son irreversibles, por lo que campesinos afrodescendientes e indígenas de la región Costa Chica avizoran tiempos difíciles ante la inminente escasez de maíz.
El Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón” destacó que en las comunidades El Carrizo, El Guayabo y otras cercanas al municipio de Ayutla de los Libres, hay muchas familias preocupadas por la crisis alimentaria que se avecina y planean desplazarse a pueblos cercanos a la Montaña, donde la lluvia ha estado más presente. Esta temporada solamente habrá hambruna en las costas de Guerrero”.
Para abandonar sus comunidades en busca de trabajos poco remunerados o sembrar en otros pueblos donde se han registrado lluvias, las personas deben vender todo su patrimonio, “los políticos hablan de pueblos indígenas en sus discursos, pero en la realidad están prácticamente abandonados”, lamenta.
Campesinos afectados por la sequía que se vive en el campo guerrerense señalaron que, una de las opciones para hacerse escuchar, es la organización de los pueblos para ir a protestar y buscar apoyos que ayuden a paliar los daños.
Por último, el Centro Morelos denuncia que las autoridades estatales no se han pronunciado para dar soluciones al problema que va en escalada, no implementa acciones de mitigación, “los pueblos no necesitan que se hable de ellos en campañas electorales, necesitan que el Estado atienda y solucione los problemas de sequía para evitar el desplazamiento de familias de la Costa Chica que se dedican a la agricultura”.
