Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
La inversión de las obras públicas en Iguala tienen un detonante de causa y razón en la que casi 2 años de un gobierno municipal con dirección y sentido humanitario se ha logrado de manera crucial e histórica una imagen moral y propia.
Lo anterior está reflejado en base a la constancia y la voluntad política en acciones concretas de gobierno en la iniciativa del alcalde Erick Catalán Rendón quien ha perseverado en la gestión directa de opciones viables para la población.
Este próximo 3 de octubre, el edil habrá de presentar la rendición de cuentas en el segundo informe del gobierno municipal, de lo que por igual dará a conocer cifras alegres reflejadas en el nuevo rostro urbano y rural de Iguala.
La inversión es superior a los 400 millones de pesos, estimada en la reactivación en obras de efecto y de beneficio directo a la ciudadanía que habitan en la zona urbana y rural del municipio, como parte del Plan Desarrollo Municipal.
Cabe resaltar, que es la actitud de causa y razón en que el presidente Érick Catalán ha dado apertura por cambiar el rostro del municipio, en formas alcanzables y determinantes desde el origen de los programas sociales del gobierno.
En su estancia por Chilpacingo, el alcalde de Iguala a lo anterior hizo referentes del avance que se viene construyendo en una inversión decisiva e histórica para erradicar diversos rezagos sociales a comparación de anteriores gobiernos.
Y efectivamente, el joven edil no es producto de la casualidad ni tampoco de la improvisación, toda vez que la reconstrucción urbana y en la zona rural se deriva a la visión de alcancé y sistematizada en esquemas de amplia cobertura específica.
De tal manera, que Érick Catalán se convierte en una autoridad ejemplar y de calidad con el nuevo rostro urbano y de inversión en Iguala, lo que es considerado un perfil para la continuidad del municipio de carácter reelectivo.
