Habitantes de comunidades de Ometepec y municipios vecinos reclaman a diputados y autoridades estatales la rehabilitación de caminos. Advierten que, si no hay soluciones, podrían tomar carreteras y oficinas gubernamentales.
Por / Enrique González Guerrero
Chilpancingo, Gro.— El mal estado de las carreteras y los caminos que comunican a comunidades de la Costa Chica de Guerrero volvió a encender las protestas ciudadanas. Comisarios, delegados y representantes de distintas localidades acudieron a la velaria del Congreso del Estado para exigir a las y los diputados que volteen a ver las condiciones en que viven y transitan las familias de la región.
Con reclamos directos, pidieron a los legisladores que visiten las comunidades y recorran las carreteras para constatar personalmente el deterioro de las vías de comunicación.
“Vayan a las comunidades, pero por carretera, para que vean cómo están los caminos”, fue el llamado de los representantes comunitarios, quienes señalaron que las promesas de atención no se han traducido en soluciones suficientes.
Los inconformes manifestaron que el abandono de las carreteras afecta la movilidad, la economía y la llegada de visitantes, además de representar un peligro para quienes diariamente tienen que trasladarse por esos caminos.
RECLAMAN RECURSOS Y OBRAS DE CALIDAD
Durante el encuentro, los habitantes cuestionaron la actuación de las autoridades municipales encabezadas por el alcalde morenista Rigoberto Chacón Melo, así como la atención que se brinda a las necesidades de las comunidades.
Una de las exigencias centrales fue que las y los diputados etiqueten recursos presupuestales para rehabilitar las carreteras y garantizar obras de calidad que respondan a las necesidades de la población.
Por su parte, Jaquelino Juárez Poblete, director de Obras de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), explicó a los asistentes aspectos relacionados con los trabajos carreteros. Sin embargo, sus argumentos no convencieron a los habitantes, quienes insistieron en conocer el destino de los recursos correspondientes a 2023.
“¿Dónde está ese recurso de 2023? No se vale, señor de CICAEG”, reclamó Griselda, al exponer la preocupación de las familias por las condiciones de las vías de comunicación.
La representante comunitaria también señaló que han perdido seres queridos en accidentes ocurridos en carreteras de la región, por lo que exigió que las autoridades asuman su responsabilidad y atiendan el problema.
OBRAS SIN CUNETAS Y DUDAS SOBRE LAS CONSTRUCTORAS
Los pobladores también cuestionaron la calidad de algunos trabajos, al señalar que existen tramos intervenidos sin cunetas adecuadas para el desalojo del agua pluvial.
Asimismo, expresaron dudas sobre el manejo de los recursos destinados a las obras y reclamaron que se revise el trabajo de las empresas constructoras. Estas inconformidades requieren una respuesta clara de las autoridades responsables y la presentación de información que permita conocer el avance físico y financiero de cada proyecto.
Vicente Solano Vázquez y Griselda, habitantes de la comunidad de El Capulín, municipio de Tlacoachistlahuaca, coincidieron en que las comunidades indígenas mixtecas necesitan atención urgente.
Señalaron que tuvieron que salir de sus localidades desde la una de la mañana para llegar a Chilpancingo y plantear sus demandas ante las autoridades.
Los representantes comunitarios pidieron que los funcionarios dejen de ofrecer únicamente explicaciones y acudan a las localidades para conocer de primera mano las dificultades que enfrentan las familias.
ADVIERTEN POSIBLES MOVILIZACIONES Y VOTO DE CASTIGO
Los inconformes advirtieron que, si no reciben respuestas concretas, podrían tomar carreteras y oficinas gubernamentales como medida de presión para que sus demandas sean atendidas.
En su reclamo, destacaron una contradicción que consideran dolorosa: aseguran que son comunidades que respaldaron a Morena, pero hoy sienten que sus necesidades siguen sin respuesta.
Advirtieron que, de continuar la falta de soluciones, podrían recurrir al voto de castigo en futuros procesos electorales.
La exigencia de los pueblos de la Costa Chica es directa: carreteras transitables, obras de calidad, transparencia en el uso de los recursos públicos y autoridades que escuchen y atiendan a las comunidades.
Porque detrás de cada camino deteriorado no solo hay dificultades para trasladarse; también existen familias que necesitan comunicarse, producir, recibir visitantes y llegar con seguridad a sus destinos.
