Columna de opinión
En Chilpancingo comienza a tomar fuerza una idea: es momento de abrir espacio a nuevas generaciones en la política.
Durante años, los procesos electorales han estado acompañados por los mismos nombres y perfiles. Personajes que, cuando se acercan las elecciones, vuelven a recorrer colonias, barrios y comunidades, recuperando un interés repentino por los problemas de Chilpancingo y por su gente.
Por eso, de cara al próximo proceso electoral, el relevo generacional comienza a formar parte de la conversación política en la capital.
No se trata simplemente de sustituir rostros por jóvenes. El reto está en identificar perfiles con preparación, trayectoria, capacidad de organización y trabajo comprobable dentro de Morena.
Andrés Manuel López Obrador habló en distintas ocasiones sobre la importancia de preparar a las nuevas generaciones y abrirles espacios de participación. La idea es que los jóvenes no solamente sean parte de las estructuras, sino que reciban formación y puedan asumir responsabilidades en el futuro.
En Morena Guerrero, esa discusión permite voltear a ver a los cuadros que han construido su trayectoria desde las primeras etapas del movimiento.
Uno de ellos es Abel Basilio Victorio, joven político y fundador de Morena en Guerrero, quien actualmente se desempeña como Enlace Estatal de Jóvenes Morena Guerrero.
A lo largo de su trayectoria dentro del movimiento ha desarrollado un trabajo cercano a las juventudes, impulsando la organización, la formación política y la participación de nuevas generaciones.
Su trabajo ha incluido actividades de capacitación y formación política, encuentros juveniles, actividades culturales, recreativas y distintos espacios de participación para jóvenes que buscan involucrarse en la vida política.
Pero su trabajo no se limita al sector juvenil. Abel también ha recorrido colonias, barrios y comunidades de Chilpancingo, lo que le ha permitido conocer de cerca las necesidades, preocupaciones y el sentir de la gente. Esa cercanía territorial es un elemento importante cuando se habla de construir nuevos liderazgos, porque la política no puede reducirse a reuniones, estructuras o periodos electorales: requiere caminar las calles, escuchar y conocer de primera mano la realidad de quienes viven en la ciudad.
En Chilpancingo, donde ha desarrollado la mayor parte de su actividad política y organizativa, ha mantenido una presencia cercana tanto con las juventudes como con distintos sectores de la población. No solamente se trata de sumar jóvenes a una estructura, sino de generar participación, formación, organización y compromiso con el territorio.
Y ahí es donde el concepto de relevo generacional adquiere verdadero sentido.
En Chilpancingo existe una generación de jóvenes que ha crecido políticamente durante los años de construcción de Morena y que hoy comienza a tener mayor presencia y participación. Abel Basilio Victorio es parte de esa generación.
Su trayectoria como fundador de Morena en Guerrero, el trabajo que ha desarrollado en territorio y su actual responsabilidad en las tareas juveniles lo colocan entre los perfiles que pueden ser considerados cuando el partido analice a las nuevas generaciones que han construido trabajo y presencia desde abajo.
Chilpancingo ya ha demostrado que existe interés por conocer nuevas caras y escuchar nuevas propuestas. La pregunta ahora es qué perfiles tienen realmente el trabajo, la preparación y la trayectoria para asumir mayores responsabilidades.
El relevo generacional no se construye de un día para otro ni comienza cuando inicia una campaña. Se construye con organización, formación, territorio y constancia.
Y si de eso se trata, Abel Basilio Victorio tiene algo que no se improvisa: años de trabajo, conocimiento del territorio y cercanía con la gente. El relevo generacional en Morena Guerrero no es solamente una idea de futuro; es una realidad que ya comienza a tomar forma, y Abel es uno de los perfiles que mejor representa a esa nueva generación en Chilpancingo.
Abel Basilio y la hora del relevo generacional en Chilpancingo
