- La diputada de Movimiento Ciudadano llamó al Gobierno Federal a utilizar la información del INEGI para fortalecer las políticas de prevención, atención y protección.
- “Detrás de cada cifra hay una familia, una historia y un proyecto de vida que merece ser atendido”, afirmó.
Chilpancingo, Gro.— La diputada Erika Lührs Cortés, coordinadora de la Representación Parlamentaria de Movimiento Ciudadano, hizo un llamado al Gobierno Federal para que las cifras del INEGI sobre desplazamiento forzado interno se traduzcan en acciones y políticas públicas que protejan a las familias que han tenido que abandonar sus hogares.
La legisladora destacó que, entre octubre de 2020 y octubre de 2025, aproximadamente 1.6 millones de personas en México estuvieron involucradas en cambios de residencia relacionados con violencia o inseguridad, mientras que Guerrero registró un 3.4 % en la medición expuesta, cifras que, señaló, obligan a dimensionar la problemática y fortalecer las políticas de atención.
Desde la tribuna del Congreso del Estado, Lührs Cortés advirtió que en Guerrero muchas personas han tenido que dejar sus comunidades por la violencia, la inseguridad y los desastres naturales.
“Desplazarse no significa solamente cambiar de domicilio; significa, muchas veces, perder una vivienda, un patrimonio, un empleo, una fuente de ingresos, el acceso cotidiano a servicios de salud o educación y romper vínculos familiares y comunitarios que se construyeron durante años”, señaló.
La diputada explicó que la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI incorporó la medición del desplazamiento forzado interno, generando información oficial que debe servir para conocer la magnitud del fenómeno y orientar las decisiones de gobierno.
Lührs Cortés sostuvo que el debate sobre la metodología de las cifras no puede convertirse en una razón para dejar de actuar.
“Mientras mejor conozcamos el fenómeno, mejores serán las políticas públicas que podamos construir”, afirmó.
La diputada de Movimiento Ciudadano enfatizó que las estadísticas deben convertirse en decisiones, presupuesto y acciones concretas para garantizar seguridad, vivienda, salud, educación y condiciones dignas para las personas desplazadas.
“Detrás de cada cifra hay una persona, una familia, una historia, un patrimonio y un proyecto de vida. No se trata solamente de reconocer la cifra; se trata de que esa cifra nos permita ver una realidad y, sobre todo, empezar a actuar frente a ella”, concluyó Erika Lührs Cortés.
