• lun. Sep 21st, 2026

Epístolas Surianas

DE JULIO AYALA CARLOS

* ¿Y PAPA-LAYO?

LLEVA, TAN SOLO, MENOS DE DOS MESES encerrado, allá en el Altiplano, la cárcel de máxima seguridad del país, allí donde el gobierno federal tiene en prisión a los delincuentes más peligrosos del país, principalmente por delitos relacionados con el narcotráfico…

Sí. Menos de dos meses, luego de que fuera detenido en el estado de Morelos, por los delitos, según la Fiscalía General de la República, de obstrucción de la justicia en su modalidad de destrucción de evidencia (videos), y de desaparición forzada, relacionados a lo ocurrido aquella noche del 26 de septiembre del 2014, cuando en Iguala fueron atacados y desaparecidos estudiantes de Ayotzinapa por policías municipales, coludidos con miembros de la delincuencia organizada.

Sí. Tiene encerrado menos de dos meses…

Nos referimos, por supuesto, al que fuera gobernador del estado en la fecha en que ocurrieron los hechos: Ángel Aguirre Rivero. Papa-Layo para muchos que se beneficiaron con su gobierno, o el Tanque de la política, para otros, y para algunos más, El Angel de Guerrero.

En efecto, el hombre que se ufanaba de ser dos veces gobernador del estado, primero interino tras la caída de Rubén Figueroa Alcocer, por la matanza de campesinos en el vado de Aguas Blancas, y luego por un periodo constitucional, aunque tuvo que abandonar el cargo por los hechos precisamente de Iguala, cuando desaparecieron 43 normalistas.

El hombre que se decía el maestro de la mayoría de políticos del estado, hoy está olvidado, allá en el penal; solo y su alma, más que con algunos familiares que lo visitan, fuera de la memoria de aquellos que con él se volvieron ricos, millonarios, y se compraron casas, ranchos, camionetas, maquinaria y hasta propiedades en el extranjero.

Así es. Angel Aguirre, el que se creía tocado por Dios, el que ponía candidatos aquí y allá, en todos los partidos, y con derecho para dictar políticas publicas al gobierno estatal y federal, está completamente solo, enfrentando su propia realidad.

¿Por qué? Porque sus amigos, sus compadres, y algunos familiares que hoy están escondidos, eran “de a mentiras”, y porque muchos otros, además, se están cobrando agravios que cometió durante su vida por la administración pública.

La política es así, decía, para explicar los entuertos en ésta, y el comportamiento de las relaciones en la función publica. Nunca, creo, pensó que sus dichos lo alcanzarían.

En fin. Incluso algunos de los que fueron sus colaboradores lo traicionaron.

¿Ya lo dejaron solo?

Comentarios: ayala.jc30@gmail.com

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