Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
Sin confrontarse y respetuoso en el primer filtro de las asambleas informativas, Javier Saldaña Almazán mantiene cordura en el discurso, lejos de la controversia esteril y en la guerra sucia que otros aspirantes conducen en esta etapa.
A casi días de que la cúpula nacional determine el género para encabezar el Comité de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, el rector con licencia ha considerado transmitir un mensaje directo a la unidad que requiere Morena.
En una aspiracion de forma propia y directa es el logro en esta fase de encuesta por la coordinación y en búsqueda de la candidatura a Gobernador de Guerrero, de lo que es resultado de la buena política de cordura y respeto.
Sin medir o comparar en los demás aspirantes, la actitud consistente de Javier Saldaña Almazán está marcada en la capacidad de liderazgo integral conciliador de calidad ejemplar desde su carrera política su llegada a la comunidad universitaria.
Los indicadores en los tres periodos rectoriles están reflejados en la evolución académica y de inclusión social, lo que permite que su aspiracion este situada entre la opción viable a la decisión que tomara la dirigencia nacional.
Saldaña Almazán no está descartado de lo que en breve se dará a conocer, es el perfil en el género masculino apto para dirigir desde la coordinación hasta convertirse en el abanderado morenistas a la sucesión gubernamental de Guerrero.
El alto nivel político es un requisito que el ex rector mantiene y reúne en un ejercicio de actitud y juicio, con las causas desprotegidas que radican con el fenómeno de marginación y pobreza, y de las que conoce de cerca en el terreno electoral.
De ahí, la común perseverancia en este tramo de las asambleas informativas con un discurso de respeto a los lineamientos marcados en la convocatoria para participar en esta crucial e histórica oportunidad en Morena.
