Por Enrique González Guerrero
Fotos: Mildred Hernández
El sol todavía iluminaba las calles cuando en Chilapa comenzaron a sentirse los primeros pasos de una fiesta que, año con año, transforma las calles en un gran escenario de cultura y tradición.
A las 14:00 horas, los habitantes de la zona de la Estación ya habían colocado sus sillas y bancos, algunos incluso apartando el mejor lugar para no perderse el paso de las danzas. Sabían que la espera valdría la pena.
Y así fue.
Puntual, inició la Tigrada 2026 Internacional, encabezada por la maestra Mercedes Carballo Chino, integrantes del Cabildo e invitados especiales, entre ellos Gustavo Miranda González, exalcalde de Chilapa, además de presidentes municipales y representantes de distintos sectores.
Entonces las calles comenzaron a llenarse de color.
Primero llegaron las grandes manadas de tigres, símbolo de una tradición profundamente arraigada en Chilapa. Después, la música y el movimiento anunciaron que aquella no sería una tarde cualquiera.
La fiesta cruzó fronteras.
Danzas de Chile, Colombia y Bolivia que le da.un toque Nacional e Internacional, se incorporaron al recorrido, acompañadas por expresiones culturales de distintas regiones de México. Llegaron los cantares de nuestra tierra y las danzas tradicionales de Hidalgo, Veracruz y Morelos, que compartieron espacio con las manifestaciones culturales de Guerrero.
Desde Tierra Colorada, Cualac, Tlapa, Acapulco, Acatepec, Apaxtla y Ahuacuotzingo, entre otros municipios, llegaron grupos que llevaron consigo la identidad de sus comunidades.
Cada danza parecía contar una historia. Cada traje, cada sonido y cada movimiento hablaba de pueblos que se niegan a dejar morir sus raíces.
Los aplausos aparecían en cada esquina. Las familias observaban, los niños seguían con curiosidad el paso de los tigres y los adultos recordaban que las tradiciones no solamente se miran: también se viven, se defienden y se transmiten.
La organización también se hizo notar. Durante el recorrido, un triciclo con agua fresca acompañaba a los grupos para ayudar a los danzantes a mitigar el cansancio después de caminar durante horas bajo el sol.
La tarde comenzó a convertirse en atardecer. Después llegó la noche.
Pero la fiesta no terminaba.
Las calles de la Estación continuaban llenas de gente y el desfile parecía interminable. La música seguía, las danzas avanzaban y los tigres continuaban haciendo de Chilapa un enorme escenario de identidad y cultura.
La Tigrada 2026 Internacional dejó así una postal difícil de olvidar: pueblos hermanos reunidos en una misma celebración, compartiendo sus tradiciones y demostrando que la cultura puede cruzar fronteras sin perder sus raíces.
Merecido reconocimiento a Mercedes Carballo Chino y al director de Cultura y Turismo por una celebración que reunió tradición, organización y alegría.
Porque cuando un pueblo conserva sus costumbres, también conserva su historia.
Y esa tarde, en Chilapa, la historia volvió a caminar por las calles, acompañada de música, danzas, tigres, colores y la alegría de miles de personas.
Tigrada 2026 Internacional: una fiesta donde Guerrero y los pueblos hermanos de América se encontraron para celebrar que las tradiciones siguen vivas.






