• vie. Ago 14th, 2026

ENTRE EL AJEDREZ, EL TRONO Y LA POLÍTICA POR EVELIN GÓMEZ: EL ÁNGEL CAÍDO DE LA VERDADERA NOCHE DE IGUALA

Muchas culturas hablan de espectros caídos. Varias religiones también. En el libro apócrifo de Enoc se habla de 200 ángeles que cometieron el peor pecado contra Dios: la traición.

Llegaron a la Tierra para tener todo aquello que ambicionaban porque, por mandato divino, ni siquiera tenían el derecho de pisarla. Así nacieron los nefilim: hijos de ángeles caídos y humanas que, fruto del deseo, la ambición y el pecado, devoraron todo a su paso. Solo respondían a sus propios deseos sin control, hasta que Dios, cansado, mandó un diluvio para limpiar la Tierra.

Y pareciera que muchas cabezas huecas no entendieron ninguno de esos pasajes. O simplemente no leen, algo de esperar porque, bueno… políticos.

En fin, “ellos” tienen mucho de nefilim y poco de humanos. Porque miren que alimentar jóvenes, dejarlos hacer lo que quieren, usarlos como ropa interior de fin de semana y luego convertirlos en un problema social que se les sale de las manos, para después matarlos a destajo, tiene mucho de bestia.

Con este contexto llegamos a la noche que daría paso a que Ángel Aguirre, Enrique Peña Nieto y muchos más cayeran socialmente. Pero hoy, por dedazo, solo mandan al averno a uno que en su nombre lleva el karma para esta historia; solo le falta cambiar sus apellidos por “caído y defenestrado”…

El chiste se cuenta solo.

Luego de leer y leer columnas y notas del medio periodístico, así como de los cercanos al ahora detenido, me resta decirles: ¿Qué les sorprende?

Era obvio que caería. Y era más obvio el cuándo. El Gobierno federal necesita caídos de peso. Necesita demostrar, dentro y fuera del país, que México puede contra el narco… porque el vecino del norte se la está dejando ir al gobierno mexicano, y sin vaselina.

Es verdad, aunque no lo quieran aceptar. Y todavía faltan más pesos pesados, no solo del caso Ayotzinapa, sino de otros tantos que en la historia reciente quedaron impunes.

Pero que nadie se alegre. Entre perros se pueden morder, pero luego se lamen. Ya verán que tarde o temprano (tal vez tarde, quién sabe), muchos saldrán de la cárcel diciendo que fueron víctimas del Estado, casi creyendo que son santos…

Pero están más que bañados en sangre. Anabel Hernández lo dejó muy claro en su libro La verdadera noche de Iguala, publicado un 28 de noviembre de 2016 bajo el sello Grijalbo, y que hoy es referencia obligada de todo aquel que quiera hablar del caso en materia periodística.

Ahí dejó ver que el crimen fue perpetrado por el Estado. El hoy detenido, presuntamente, pudo haber seguido órdenes del verdadero titiritero, quien habría mandado a desaparecer pruebas.

Imagínense que desde 2016 la investigación de Hernández ya les daba a las autoridades, a los periodistas y al mundo entero la línea de investigación a seguir, con todo y nombres.

Ahora, en pleno 2026, el Gobierno federal sigue casi a la calca esa misma línea. ¡Qué cosas!, ¿verdad?

Y tema aparte de análisis social es la campaña para querer ver a un exgobernador como un puritano que necesita que la ciudadanía le pida a Dios que “lo tenga en sus oraciones”; bueno, hasta misa le mandaron a hacer…

¡Por eso, querido México, estamos como estamos!

¡Porque le rezas a narcotraficantes!

¡Porque te hincas frente a perros!

¡Porque le celebras a las ratas!

¡Porque le pones cadenas de flores a los ladrones!

¡Que viva México y su impunidad!

Porque solo aquí nos gusta traer la máscara de la doble moral Y aquí no hay víctimas, hay consecuencias. Piénsenlo bien. Hace mucho que la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa dejó de ser escuela.

Hace mucho que no le da estudiantes a Guerrero. Pero les seguimos llamando así. Aunque, claro está, tampoco debieron morir o desaparecer de esa manera.

Pero ¡ahhh!… también seguimos defendiendo colores de partido, pero no los de la bandera ni lo que representa.

La verdadera noche de Iguala es la noche donde se destapó al Estado, a la ciudadanía guerrerense y a la podredumbre del país.

Al menos, así me lo parece.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verified by MonsterInsights