Gráfico de Guerrero
A 11 años de la desaparición de su hijo en Chilpancingo, José Rafael Reyna Mendoza, la madre buscadora Olga Lidya Sánchez Mendoza denunció que no hay avances en la carpeta de investigación.
El joven fue privado de su libertad por seis sujetos desconocidos un 25 de marzo de 2015, y transcurrido ese tiempo, no pierde la esperanza de saber qué pasó con él, dijo en entrevista.
Esta mañana, Sánchez Mendoza, respaldada por integrantes de la colectiva “Memoria, Verdad y Justicia Acapulco”, pegaron fichas de búsqueda en el monumento a Nicolás Bravo en Chilpancingo, de José Rafael Reyna Mendoza, así como de otras personas en la misma situación.
Recordó que cuatro de sus raptores detenidos se niegan a proporcionar información del joven que en ese entonces tenía 19 años de edad “y mientras no digan nada, el caso sigue en espera”, lamentó Olga Lidya Sánchez Mendoza.
Manifestó que la desaparición de su hijo “es un dolor que no se puede llenar con nada”, pero que, pese a los escenarios, los trabajos para su localización continuarán, a la vez que acusó al Estado mexicano por omisión.
A 11 años de que fue visto por última vez en la capital, el Ministerio Público no ha realizado ninguna búsqueda, pese a las pistas que ella misma ha aportado a la institución.
Narró que su hijo ingresó a trabajar como trabajador de una urvan del transporte público de la ruta Amate-Jacarandas, y apenas transcurrido un mes, fue privado de su libertad por seis personas que lo subieron a un vehículo tipo Tsuru y se lo llevaron rumbo a Chichihualco.
