• mié. Mar 25th, 2026

Transparencia y rendición de cuentas en la UAGro

Contexto Político

Por Efraín Flores Iglesias

En pleno siglo XXI, hay quienes todavía tienen la idea de que la transparencia es sinónimo de la rendición de cuentas. Pero no es así. Se trata de dos ideas que mantienen un vinculo muy estrecho, a tal grado que la primera debe considerarse un elemento fundamental para poder hablar de rendición de cuentas pero que, por sí misma no garantiza el cumplimiento del proceso como tal.

La transparencia se define como la obligación de los organismos garantes de dar publicidad a las deliberaciones y actos relacionados con sus atribuciones, así como dar acceso a la información que generen. Mientras que la rendición de cuentas se entiende como aquellos procesos y actividades de control, seguimiento y vigilancia que permiten a los ciudadanos monitorear, evaluar y exigir cuentas a autoridades y funcionarios gubernamentales.

En la era de la 4T hay mucha gente que hace declaraciones a los medios de comunicación sin saber siquiera los términos o palabras que utilizan, mucho menos los procesos que se siguen para exigir una verdadera rendición de cuentas a las autoridades, a las universidades públicas o a los titulares de órganos autónomos.

Y eso no es lo peor: desconocen o fingen desconocer que cada año, los órganos fiscalizadores de los estados y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) fiscalizan el uso de recursos públicos y revisan las cuentas públicas de los poderes públicos, órganos autónomos y entes que manejan recursos. Claro, los órganos fiscalizadores locales están más limitados, porque solamente revisan en lo que respecta en los estados, y la ASF, en cambio, revisa a los tres poderes públicos federales (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), órganos autónomos, estados, municipios, entre otros.

La ASF evalúa el cumplimiento de la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación; realiza auditorías financieras, de cumplimiento y de desempeño (evalúa eficacia y eficiencia); indaga sobre posibles irregularidades o conductas ilícitas en el manejo de fondos federales, y emite recomendaciones, solicitudes de aclaración o pliegos de observaciones cuando detecta daños a la Hacienda Pública.

Asimismo, la ASF tiene la facultad y responsabilidad legal de auditar las cuentas públicas y el manejo de recursos federales de las universidades públicas, tanto autónomas como estatales.

Aunque no interviene en la autonomía universitaria respecto a sus planes académicos, la ASF sí audita el dinero que reciben del gobierno federal (gasto federalizado) verificando que se apliquen correctamente. Y además de auditar el gasto contable, el órgano técnico especializado de la Cámara de Diputados evalúa si las universidades cumplieron sus metas y objetivos con eficacia y eficiencia.

Una de las universidades públicas que año con año le es revisada sus cuentas públicas es la Autónoma de Guerrero.

¿Y qué creen, amables lectores?

La Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) ha sido reconocida por la ASF como líder nacional en transparencia, al aprobar las Cuentas Públicas de 2023 sin observaciones, marcando el año consecutivo con resultados financieros ejemplares.

Resulta que la UAGro presentó en tiempo y forma sus informes financieros 2023 y 2024 ante la Auditoría Superior del Estado (ASE) y la ASF.

Bajo el liderazgo del rector Javier Saldaña Almazán, y pese a ser una de las universidades públicas con menor financiamiento por alumno a nivel nacional, desde 2013 la UAGro ha vivido una transformación sobresaliente que trasciende la transparencia. Los avances son palpables en materia académica, oferta educativa, infraestructura, posgrado, fomento a la investigación y vinculación social con el pueblo de Guerrero.

A nivel estatal, la UAGro se consolida como el órgano autónomo mejor evaluado, al obtener un 99.31% de aprobación, superando al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), que alcanzó 99.26%, y al Tribunal Electoral del Estado de Guerrero, con 98.02%.

Y como parte de estos logros, a finales del mes de febrero, el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (ITAIGro) otorgó un reconocimiento al rector Javier Saldaña Almazán, luego de que la UAGro obtuviera una alta evaluación en materia de transparencia y acceso a la información durante el ejercicio 2025.

Por otra parte, la UAGro refrendó su posición como la institución autónoma más confiable del estado y un referente nacional en transparencia y rendición de cuentas, al cumplir nueve años consecutivos sin recibir observaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación.

El órgano fiscalizador federal concluyó que la administración central que encabeza el rector Saldaña Almazán ejerció los recursos públicos de manera transparente, eficaz y eficiente, con un impacto positivo para la sociedad guerrerense. Este resultado coloca a la máxima casa de estudios de la entidad entre las cuatro universidades del país que lograron cero observaciones por parte de la ASF, destacando además por ser la institución que ha obtenido este reconocimiento por más años de manera consecutiva.

Desde luego que esta noticia le cayó como balde agua fría a los malquerientes del rector, quienes desde el anonimato orquestan guerras de lodo en las redes sociales, con el único objetivo de desacreditar su imagen y porque les duele que el máximo líder de la UAGro está siendo considerado en las encuestas de Morena rumbo a la elección de gobernador de 2027, cuando él ni siquiera ha levantado la mano porque está concentrado en seguir fortaleciendo a la UAGro.

A pesar de esa guerra sucia en su contra, el rector se muestra muy tranquilo y haciendo lo que mejor le gusta: servir con humildad, gestionar y entregar buenos resultados a la comunidad universitaria y contribuir con la gobernabilidad en el estado de Guerrero.

Lo cierto es que ser transparente y rendir buenas cuentas en estos tiempos incomoda a más de uno. Y se entiende: no todos cumplen con esas dos responsabilidades.

Ojalá que todos aquellos que andan solicitando auditorías a la UAGro acudan a la ASE y a la ASE para que se den cuenta del trabajo responsable que ha realizado el rector Saldaña y no opinen como unos ignorantes.

La ASF es un órgano fiscalizador serio, no una oficina cualquiera.

Y los del FREG son enemigos de la transformación de la UAGro. Por eso no tienen base social y son repudiados por la comunidad universitaria y la sociedad guerrerense, porque es encabezado con fines perversos. No tiene nada de académico.

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efrain_flores_iglesias@hotmail.com

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