En un mes y días, o sea en el 2026 el hándicap electoral, será una constante de acciones y declaraciones, donde el objetivo es que cada quien muestre, en qué nivel tiene aceitada la maquinaria de comunicación política, haya definido sus objetivos y desarrolle de la manera que haya planteado alcanzarlos, porque que a medio año nada podrá detener la marea electoral en que se convertirán los posibles candidatos a puestos de elección popular.
He observado que hay candidatos, que tienen carisma, equipo y ejército de seguidores, que a la menor provocación, muestran la fuerza que pueden desarrollar en los medios de comunicación (redes, revistas, tabloides, mantas, vídeos, entrevistas), que en poco tiempo convierten a sus promovidos, en gente con presencia e imagen de político con experiencia.
Otros, cuya carrera política los presenta con una amplia experiencia, que tienen respuesta para muchas preguntas y otros, que sin haber tenido aún responsabilidades políticas electorales, tienen un reconocimiento de sus cercanos, ya como administrador, gestor, funcionario eficiente y que pareciera que sólo requiere que lo nombren y se mueva como pez en el agua.
Una sola mención, por quien esto escribe, de un funcionario que se desempeña como Oficial Mayor en la Secretaría de Finanzas del gobierno de la Maestra Evelyn Cecia Salgado Pineda, me refiero al licenciado Ricardo Salinas Méndez, quien en pocos días, saliera de su oficina y se metiera a la contienda sin rubor y con mucho poder, gracias a los comentarios y reconocimientos de quienes lo conocen, para que desplazara a candidatos, que todos los días declaran, suben fotos, son entrevistados.
Fenómenos así no son circunstanciales, son producto de un trabajo responsable, directo y eficiente, que logra que sus pares, lo consideren un gestor de acciones, que muchos pueden hacer, pero en el caso de Ricardo Salinas Méndez, las hace como obligación institucional, pero a la postre, los resultados, ahora son del dominio público, pero lo acepto, no se le conocía como tal.
Es fácil reconocer que los políticos, son en mucho, personas desgastadas, por muchas circunstancias y todos los días hacen su esfuerzo por lograr sus objetivos y quienes lo logran, tiene un alto valor, pero siempre debe reconocerse a quienes no hacen sus tareas, como objetivo político y resulta, que la gente lo ve y se los reconoce, enhorabuena.
Aunque en el lado contrario, hay quien se molesta, porque lo ven con un gran aparato de seguridad y lo exhiben y se molesta. Cómo ocurrió recientemente con una diputada, que reclamó a la prensa que ella no paga para que escriban bien de ella o de su compañero, quienes controlan y han convertido al Partido del Trabajo en negocio familiar.

